El balón hizo un extraño. Se dirigía con una velocidad endiablada hacia la portería, que en ese momento, estaba sin portero. El gol era cuestión de segundos. Así que dije, esta es la mía. Como defensa, tenía que evitarlo fuese como fuese. Alargué la pierna a toda velocidad para parar esa pelota. La toqué y pensé “Hecho!”, el gol estaba parado. Pero no, el destino tenía otros planes para variar. Al intentar enderezar mi cuerpo, pisé el balón y empecé a tambalearme. Mi cuerpo empezó a caer vertiginosamente hacia atrás, mientras yo no podía hacer nada para evitarlo. En un ultimo instante, un acto reflejo apareció en escena, colocando mi mano inmediatamente despues de mi trasero, como un break dancer, para parar la caída. Pero iba demasiado rápido y con demasiada fuerza. Mi muñeca no resistió la caída y se dobló de una forma irreal, haciendose picadillo. Pronto llegó mi cuerpo al suelo. Una vez allí, doliéndome de mi muñeca hecha trizas, tirado en el frío piso, vi el balón dentro de la portería, riendose de mi.
O quizá eran mis amigos
July 27th, 2005
El otro día hubo un caso de esos que me joden especialmente y me tocan la moral hasta puntos inimaginables. Ahora, en la época en la que acusar de malos tratos es una moda y ser hombre es un deporte de riesgo, sale un nuevo caso de hijas de puta a la palestra. El caso es el siguiente. Como podemos ver, un profesor de kárate, es acusado de violar y tener relaciones sexuales con 4 de sus alumnas. Tras un polémico juicio y unas semanas de deliberaciones, el juez ha absuelto al acusado, porque no hay nada que pruebe que esas alumnas fueron violadas o hubo contacto de algun tipo entre profesor y alumnas, que no fuese el de enseñanza de karate. A riesgo de equivocarme y juzgar precipitadamente, esas “niñas” son culpables, y lo que es peor, unas hijas de puta. Tendrían falta de atención o una decepción de caballo, tras ver que sus compañeros de kárate no estaban buenos ni cachas, y necesitaban hacer algo para pasar el rato. El otro día echaron “Pactar con el diablo” , y el primer caso que gana Keanu Reeves va de algo parecido. Igual se dijeron, “¿por qué no?”. A saber qué pasa por esas cabecitas. La otra teoría es que comieron tantas patadas voladoras en clase, que acabron así. Sea como sea, nunca lo sabremos.
El problema viene ahora. Porque, ¿quién le devuelve su dignidad a ese profesor? Es posible que viva de lo que gana en su escuela, y ahora, las madres, buscando un lugar donde sus hijos puedan pasar la tarde, no creo que los lleven a “la escuela del violador”. Da igual que no lo sea, puede haberlo sido, así que mejor no arriesgarse. Siempre quedará la duda, y eso nadie se lo devolverá. Aquí la única jodienda la han hecho ellas a él y no al revés. Su nombre está manchado y tardará mucho en limpiarlo. Y todo porque unas niñas tenían fantasías sexuales en el vestuario de su escuela con un profesor.
Y es que hoy en día hay una fiebre con estos temas. Si una mujer quiere fastidiarte la vida, solo tiene que decir que la pegabas. Será tu fin. Hoy por hoy, defenderse de eso, es dificilísimo. Además, el otro día, sino estoy equivocado, han rizado el rizo, poniendo a una jueza como responsable de los casos de violencia doméstica. Sí, yo no dudo de su profesionalidad ni nada, pero no creo que una jueza lo vaya a hacer mejor que un juez, y que si alguno de los dos se ve implicado de alguna forma, siempre será la jueza. Creo que se han equivocado en cuanto a eso. Los hombres estamos indefensos ante la justicia en ese campo.
Muchas mujeres, cuando les explico esto, me responden “Pero es que hay mucho hijo de puta suelto eh?”. Yo les respondo “Pero es que hay mucha hija de puta suelta”.
July 22nd, 2005
Me gustaría saber cual es mi destino, perdería la gracia sí, pero me ahorraría un montón de sorpresas inesperadas, que no son del todo gustosas de pasar.
Todo esto, suponiendo que el destino exista. Cada uno tiene su teoría, y es uno de estos temas que la humanidad podría discutir hasta que su existencia expirase, que no sacarían nada en limpio. Por un lado , tenemos la vertiente de que existe un destino, de que nuestra vida ya está escrita de antemano, y nosotros nos limitamos a recorrerla, como el tren que recorre una vía cualquiera. Yo no pertenezco a esta creencia, pero supongo que los que la siguen, creen que no pueden hacer nada para evitar su camino. Que mueren cuando tenían que morir, y nada les hubiese salvado. Que son felices o tristes, cuando debían serlo. Tambien opinan que las cosas que suceden, suceden por alguna razón en concreto, y no solo por pura coincidencia o porque sí. A mi me gustaría pensar así. Pero no. Yo pertenezco a la otra vertiente. A la vertiente de los que pensamos que las cosas ocurren y punto. Que no hay que darle más vueltas, y sobretodo, de los que pensamos que podemos cambiar nuestro futuro con nuestros actos, y evitar a la muerte si nos esforzamos.
Y es que parece muy bonito pensar así, pero ya digo que a veces preferiría pensar de la otra forma. Sí, porque todo se vuelve más místico. Algunas cosas cobrarían sentido. Un verano conoces a una persona. La conoces en extrañas circunstancias, y conectais extrañamente bien. La relación es profunda a pesar de ser unos desconocidos. Esto es debido a que ella lo está pasando realmente mal, pero la ayudas a salir del agujero. Y aquí vienen las preguntas, ¿os conocisteis porque sí o hay alguna razón? Sin ti, ella es posible que lo estuviese pasando mucho peor, ya que la haces pensar en otras cosas y la distraes y diviertes todo lo que está en tu mano. Sin ella, tu verano sería de los peores, ya que tienes que estudiar más que durante el año casi. Ella acompaña esos momentos de estudio. Cuanto más lo pensaba, más difícil me era pensar, que aquello era coincidencia. Eramos la persona perfecta en el instante perfecto para cada uno. En otras circunstancias, igual ni nos hubiesemos fijado. Pero en pocas semanas, nos hicimos indispensables el uno del otro. En ese momento quería pensar que había algo más, que estaba escrito que teniamos que encontrarnos, pero nunca lo supe, y nunca lo sabré.
Si yo no hubiese ido a esa academia, si ella no hubiese estudiado… ¿estaba en nuestra mano? Ya os digo, yo creo que sí. Pero es más bonito pensar que teníamos que conocernos.
A lo largo de la historia, he visto bastante gente, que sus vidas son como son, por un instante, que lo decidió así. Pero, ¿ese instante estaba estipulado? Quien sabe. Esos instantes decisivos, pueden ser desde vanalidades, hasta muertes causadas por coincidencias. Mi madre siempre dice que cada uno tiene su momento, y que poco importa cuánto corras, la muerte te alcanzará. Supongo que las creencias antes tambien iban por ahí. Yo no creo que sea así. Y, en ocasiones, me gusta pensar así. Vale que la otra vertiente es más mística y mágica, pero con esta tienes ventajas. Cuando algo sale bien, es porque tu lo has hecho bien. Porque te lo has buscado. Cuando algo sale mal, puedes buscar un culpable. No te quedas con los brazos cruzados maldiciendo tu destino y tu vida, sino que buscas un culpable, lo señales, y (aquí viene la ventaja) le haces pagar su error.
Cuando me investigaba para saber que ideales tenía acerca de esto, había una cuestion que no acaba de cuajar. Tiene que ver con la idea de que el destino está fijado. Y es que, si está fijado, lo que te sucede, ¿depende de tus actos? ¿te pasan cosas mejores si eres bueno? ¿peores si eres malo? No lo creo. Sino, me espera un par de primitivas premiadas y un pibón de infarto, en mis próximos años, para compensar ya sabes.
Resumiendo, creo que cada uno escribe su propio camino, que no siempre sale como él esperaba, pero que depende de los actos de la persona. Quizá sea poco romántico. Porque de la misma forma que creo eso, tampoco creo que exista una “persona ideal” para cada uno. Creo que el amor es como todo, y hay que trabajarlo. Si se deja que la naturaleza siga su curso, no se sabe como acabará. Hay que trabajar para buscar el cauce adecuado. Y aun así no puedes asegurar nunca nada. Conozco parejas que parecen nacidas para estar juntas, y por unas cosas u otras, han cortado. Me gusta pensar que no trabajaron lo suficiente, y que cuando yo esté bien, conseguiré luchar y que ella luche tambien, para que todo llegue a buen puerto. El problema es que ultimamente las mujeres están muy vagas. Se les ha debido subir a la cabeza eso de que son más inteligentes, y ponen menos empeño en estas cosas. A veces, hasta me daba verguenza, al ver una pelicula o algo en la tele, y ver que yo ocupaba el rol de la mujer. Las mujeres de hoy día pasan mucho más.
Cosas del destino.
July 16th, 2005